Ana de Armas intenta lo que ni Salma Hayek o Penélope Cruz probaron en Hollywood

Ana de Armas intenta lo que ni Salma Hayek o Penélope Cruz probaron en Hollywood

Published July 23, 2022
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Ana de Armas se va para arriba. Después de interpretar al personaje más prometedor de Sin tiempo para morir hasta el punto de hacerle sombra al mismísimo James Bond durante sus breves minutos en pantalla, la actriz cubana vuelve a demostrar que su idilio con Hollywood no conoce de estereotipos. Porque si bien hace tiempo se rumorea que este mismo año romperá esquemas con su interpretación de Marilyn Monroe en Blonde, la verdad es que no hace falta seguir esperando para descubrir los primeros indicios de lo que esta latina está obrando en la meca del cine. Y lo podemos descubrir claramente en El agente invisible, su nueva película para Netflix.

Antes que nada quiero dejar claro que esto no es una crítica a Salma Hayek ni Penélope Cruz. Ni mucho menos. Estoy convencida que si Ana de Armas y otras actrices hispanas consiguen llegar lejos en una industria tan competitiva como Hollywood, es gracias a mujeres como ellas que fueron abriendo el camino. Mujeres que han derribado barreras con sus talentos, enfrentándose a estereotipos y una industria de oportunidades desiguales. Una labor que ya comenzaron hace décadas otras estrellas hispanas como Dolores del Río, María Alba, Lupe Vélez o Rita Moreno.

No obstante, lo que Ana de Armas impone en El agente invisible merece ser reconocido en cuanto al aparente futuro que busca para su carrera en Hollywood. Porque si bien la nueva película de acción de los hermanos Russo peca de simpleza narrativa, abuso de clichés y villanos ridículamente caricaturizados (confieso que lo de Chris Evans como bufón sin escrúpulos y Regé-Jean Page como villano engreído de poses perfectas casi me hizo apagar el visionado), ella consigue salir airosa. Y no porque se preste a la acción como hizo en Sin tiempo para morir, cautivando nuestra atención con peleas perfectamente coreografiadas, o porque se convierta en protagonista inesperada como la verdadera heroína justiciera de moralidad incorruptible en una historia plagada de personajes fallidos. Sino por algo mucho más interesante.

Hablo de que una actriz hispana consiga romper estereotipos sin que su ascendencia, raíces o etnicidad, definan su personaje como la ‘latina de la historia’. Esa etiqueta que Salma, Penélope y otras actrices hispanas han tenido que desafiar a lo largo de sus carreras, escogiendo proyectos idóneos que les permitieran desplegar su arsenal artístico en un intento constante por derribar prejuicios ridículos.